09 junio 2007

¿así termina?

…esto parece una de esas películas en que no entiendes bien por qué los créditos ya están pasando si todavía le falta, o tal vez después vendrá una segunda parte.

26 mayo 2007

22 mayo 2007

cursi

Creo que tengo algún gen como romántico, bien cursi. De esos que hacen que a veces llores porque pasa la mosca, que creas que en el amor siempre se sufre o que saques los kleenex incluso antes de tener ganas de llorar...
Es patético. Lo trato de analizar o ver "desde afuera" y es bastante gacho el asunto.
¿Cómo lo resuelvo?
¿Cómo lo detengo?
No sé, pero no me puedo permitir seguir en estas,
¿alguien tiene un tip?

28 abril 2007

unos recuerdos

Hace un rato paseaba por mis blogs consentidos y en
"Esos pequeños detalles que detestamos de nuestra infancia"
de Mariana H. de dixo, puse el siguiente comentario:

Oh si, lo recuerdo...
• El olor del salón después de la clase de educación física
• Que la maestra no te de permiso de ir al baño, una vez me pasó ¡cuando me estaba sangrando la nariz!
• Que no te dejaran hacer exámenes si no habías pagado la colegiatura
• Cuando un maestro la trae contra tí, es nefasto
• Que el día de llevar pants se te vayan las cabras y lleves los zapatos puestos, que osote
• Que el niño que te gustaba le preguntara a tu amiga tus calificaciones, ¡chale, qué nerd! (me pasó)
• Que te dieran un balonazo en la panza, la cabeza, o se te rompieran las uñas en volibol
• Los niños que se la pasaban jodiendo (lo peor eran las bolitas de papel babeado que "escupían" con sus cerbatanas de pluma bic, guácala)
• Si nos fijamos bien, sobre todo en muchísimas niñas de secundaria, el no quitarse el suéter o la chamarra por más calor que hiciera (¿el oso de que vean tu proceso normal de desarrollo: olores, vellos, tamaños y formas???, perdón, pero creo que es la neta)
• Que tu amiga te pida ¡una mordida de tu manzana!, no es por payasa pero qué asco
• Que te cachen copiando
• La toalla eterna que había en los baños de una escuela en la que estuve estaba cosida como banda sin fin, mediría unos 6 metros fácilmente y las chavas más grandes también le daban uso de kleenex y papel de baño, entre otros (¡¿?!)

Hay muchas cosas que podríamos contar de la infancia, ¡pasaban tantas cosas!

20 abril 2007

cochinillas...




Pues si, como dije hace unos días, investigué más sobre las cochinillas.
A veces es mejor quedarse con la idea que uno tiene de algo y no andar de chismoso, como me ocurrió.
Resulta que las cochinillas pueden contagiar enfermedades y que la mayoría son estéticamente feillas.
En fin, trataré de no pensar mucho en las que no son chistosas, y a pesar de que en general lo Disney me da mucha flojera y procuro evitarlo porque mi religión me lo pide (digo, yo ni religión tengo, pero es un decir...) me quedo con las que hicieron para la película de Bichos con todo y que no la he visto, ja.

15 abril 2007

si creo

Tal vez suene extraño lo que voy a “decir” aquí, ni modo.
Yo creo que Dios ha querido que siga acá en este mundo, digo, quién sabe por qué, o igual todos los que andamos en el planeta somos muy muy resistentes, tenemos algo así como muchas vidas, así como dicen de los gatos. Digo, no por eso vamos a estar jugando peligroso todo el tiempo, pero de que aguantamos, aguantamos.
Si fuera solamente por las leyes normales de la vida, tal vez ya me habría pirado hace un buen rato (bueno: me hubiera muerto, “pirada” ya estoy un poco). Explico por qué digo todo esto: una vez, cuando era pequeña, dándole vueltas a una lanchita alrededor de una alberca me caí y no había nadie alrededor como para sacarme y yo ni idea de cómo nadar, después de un rato se aventó mi tío y me rescató. Recuerdo que estúpida o ingenuamente (o ambas) “gritaba” allá bajo el agua y al parecer trataba de quitarme el agua de la cara porque quedé rasguñada y toda la onda. Después, ya estando en la primaria me enfermé de tifoidea y como si estuviéramos en el siglo antepasado, me llevaron al homeópata y a puro chochito o por obra natural de mi organismo me curé 6 meses después. Me acuerdo que no me sentía muy bien, que me veía bastante mal, estaba flaca, pálida y ojerosa (más de lo normal en mi), y que durante esos meses estuve a dieta blanda: nada de grasas, en fin. Y era una preocupación cuando me iba a hacer los análisis de sangre para ver si seguían los bichos felices adentro de mi, porque por mucho tiempo siguieron apareciendo (digo: ¿6 meses!!??). No me explico muy bien cómo es que funcionaba mi cerebro, andaba como zombi. Por supuesto que perdí el año escolar.
Otra vez que me pasó algo un poco rudo fue cuando me caí de un banco mientras jugaba en el jardín de mis abuelos con mis hermanas. El asunto no fue sólo que me cayera del banco, ese banco me llevaba a las alturas para alcanzar lo alto de la resbaladilla, en donde estaba mi hermana haciendo el papel de Julieta. Yo era Romeo y estaba supuestamente en el balcón, cuando se me balanceó el banco, se cayó y me imagino que me agarré de la resbaladilla para no caerme, pero mi peso hizo que se viniera encima de mi mandando a mi hermana volando al cemento, la pobre sufrió una fractura en la muñeca... Yo caí entre el pasto y la tierra, y la resbaladilla (que en realidad no pesaba demasiado) rebotó un poco en mi boca. Tal vez por eso tengo los dientes más chuecos de la cuenta y mi cara está un poco deforme. ¡Chale!, le estoy echando la culpa a una resbaladilla, cuando mis genes son los que tienen que ver en el asunto.
Y casi para terminar con la historia de mis accidentes, durante el regreso a la ciudad con mis hermanas y mis padres, hace unos 20 años ya, jugábamos a las cartas en la carretera y de pronto nos estampamos creo que con una pipa. Yo recuerdo entre sueños que la ví muy cerca, si no es que frente a nosotros, y grité, o gritamos. Después el trancazo y tierra por todos los lados posibles, en serio: el pelo, las orejas, las uñas, la boca… La cosa es que nos salvamos. Dios nos salvó, el vocho, la física, el llano, qué se yo, la cosa es que nos pasó bastante poco, pero el accidente estuvo bien grueso.
Después de esas experiencias ninguna ha sido parecida, aunque debo confesar que la depresión a veces me visita y no es nada fácil lidiar con ella. Gracias a los seres queridos, a mi psicoterapeuta y por supuesto a mi voluntad, ando por la vida.
Hoy solamente puedo (y es mi obligación) darle las gracias a todos los que han estado conmigo cuando más los he necesitado, eso incluye por supuesto a Dios.

adiós

10 abril 2007

los 3 mosqueteros

Definitivamente no es lo mismo los tres mosqueteros que veinte años después. Lo sabía. Sabía que a partir de los 30 tenía que cambiar varias cosas si es que quería verme y sentirme joven (conste que no dije bien, porque eso implicaría mucho mucho más esfuerzo, sacrificios, gastos y tal vez demasiado sufrimiento)
Entonces, si no hago caso de todo ese asunto pues no tengo por qué quejarme. Oh si, los años me pesan, y más aún si no estoy acostumbrada al ejercicio, la buena alimentación, en fin: a la disciplina. Siempre pongo pretextos del tipo: - ya mejor hago ejercicio hasta la tarde, porque acabo de desayunar, o – híjole, ya me bañé y guácala eso de andar sudorosa y apestosa por la vida (bueno, ese me parece sensato)
De la dieta no puedo decir que como muy mal, pero si quiero algo engordador no me limito. La verdad como lo que puedo y todo lo que quiero, o al menos casi siempre.
Y bueno, respecto a los tres mosqueteros… qué tiempos aquellos cuando tenía 14 o 15 años (chale!, ya pasaron otros tantos…), entonces me sentía hermosa, debo confesarlo después de tanto tiempo. Era tan vanidosa que ni yo me soportaba. Aunque no me gustaría volver a aquellos tiempos hay cosas que extraño: entonces no tenía ni pizca de celulitis y ninguna estría, es más, creo que no tenía pancita ni lonjas alrededor de mi torso. Ah!, qué padre era eso y qué mal que no supe disfrutarlo lo suficiente, creo que entonces todo era hacer tormentas en un vaso de agua.
Hoy me cuesta tanto bajar 2 o 3 kilos, ya sea con dieta, con ejercicio o con magia, es tan pesado, tan difícil, ¿qué pasa con mi metabolismo??? (caracoles!)

M.

¿qué onda con las cochinillas?

La verdad es que a mi me parecen animalitos muy lindos, y lo digo en diminutivo porque son animales pequeños, no solamente por lo cursi que soy.
Mi pregunta va porque como que no entiendo bien qué hacen en su vida, o más bien no la conozco y bueno, seguramente terminando de escribir esto iré a investigar un poco para no estar de plano “en ceros”.
Cuando era chica observaba a los bichos observables dentro de mi ambiente: o sea la casa, la escuela, el patio de mis abuelos, las macetas. Digo, era lo más cerca que podía yo estar de la naturaleza, pero creo que para mí fue suficiente y no me quedé con muchas dudas. Las cochinillas las recuerdo como animales más bien solitarios, viajeros terrestres que “buscan” siempre un lugar fresco, con sombra y húmedo: lo típico sería bajo una maceta de barro. Sólo eso sé de las cochinillas y bueno, tengo otras observaciones, pero nada fuera de lo común (creo).
En mi caso y en mi casa también, convivo por la vida con esos animalillos (y con otros también, que no son el tema hoy), y cuando noto su presencia es porque o andan como perdidas o se pierden a propósito como para suicidarse o algo así. Resulta que se hacen bolita y así se quedan imagino que inmóviles hasta que pasan varios días y es cuando alguien mejor las barre y se las lleva a otra parte.
Eso es lo que sé del fin de sus vidas, tal vez nos ven o “presienten” que no hay remedio, que sólo hay peligro y se asustan, por decirlo de alguna forma, entonces se hacen bolita y esperan para siempre a que las cosas “cambien”. Bueno, tal vez mi imaginación está yendo demasiado lejos y a veces eso prefiero… (Sería bueno creer que lo que hacen al “enroscarse” es como teletransportarse a un mejor lugar, o a un medio conocido, que es un mecanismo natural de supervivencia al sentirse vulnerables y sólo dejan su cuerpecillo hecho pelotita para aparecer en otro lado. No es otra cosa, sólo mi imaginación, lo juro) Digo que eso prefiero a imaginar que probablemente yo de alguna manera contribuyo a la muerte de esos animales porque sí, debo aceptar cierta culpa en cuanto a que me resulta yo creo que imposible aguantar las ganas de hacerlas rodar un poquito cuando las veo. Creo que no es por maldad, de veras, si lo fuera, más bien las apachurraría: les daría un pisotón, o cosas más perversas que prefiero no pensar.
En fin, las cochinillas me parecen animales hasta bonitos, específicamente las que son más boluditas, oscuras y brillantes, las que pueden hacerse bolita de verdad (o esferita, pues).
La banda de mi chavo (los asteroides) tiene una canción que se llama “paseo infinito a un lugar no determinado” y originalmente tenían la idea de hacer el video de la rola con una cochinilla como protagonista. Cuando supe de la idea y todo el concepto me pareció padre y bien interesante, sólo que a la mera hora no se hizo, qué desilusión.
Yo espero con estas poquitas líneas hacer una especie de mini homenaje a estos “bichos” tan extraños como buena onda, y una especie mucho más antigua que el homo sapiens sapiens.
Adiós.

08 marzo 2007

bulimia mental

…En realidad lo que quisiera sería estar en un retiro espiritual en el que pudiera vaciar mi cabeza, y mi alma por un rato. Tal vez poner todo lo que me confunde, de alguna manera ordenado en un papel.
Estoy viviendo algo atormentada con mis dudas y miedos. Bueno, creo que más atormentada de lo que debería. Harta, enojada y desesperada conmigo porque no he podido llegar a donde quiero, porque no he cumplido con mis expectativas. Me siento como atascada y estoy conciente de que sólo yo puedo salir de aquí por mi cuenta, digan lo que digan. Me parece (aunque probablemente esté en un error grandote) que es cómodo decirse a uno mismo: es que no puedo solo, necesito ayuda.
Ya pasó mi niñez, ya dejé de ser bebé hace demasiadísimos años y he vivido un montón de cosas como para ser tan cínica e inventar que no puedo sola. Vale madre si duele, si cuesta, si hay que llorar litros de lágrimas, si me voy a hinchar y a detener tal vez un par de horas en mi vida (al fin que todo lo que se hincha algún día se tiene que deshinchar), si voy a pensar, regañarme y luego “apapacharme” y consentirme cinco minutos para después darme una especie de “nalgada virtual” para decirme: ¡órale, ya estás lista para seguir, ándale!...
No puedo vivir lamentándome, sufriendo y regodeándome en la inutilidad, eso hoy ya me parece como un pretexto para estar aplastada, inactiva… Estoy convencida de que yo no soy así, o al menos no quiero ser así. (No me acuerdo quién dijo ¿en qué ruta tu promesa se perdió?… no vino al caso ¿o si?)
Y ahora sí: voy derecho, no me quito, si me pegan me desquito.

P.S. Creo que está bien de pronto ser una bulímica mental y vomitar en el papel tanta cosa, aunque pido disculpas.

me pido perdøn

Me doy cuenta que cinco meses sin trabajo no traen en mi demasiadas cosas buenas. Sí, me han hecho cuestionarme muchas cosas de mi vida, verme un poco desde afuera, analizarme.
Sólo que creo que ya estoy lista para seguir, todavía no estoy en edad de tomar un año sabático y ya casi lo logré. Las cosas que uno puede hacer inconcientemente…

12 febrero 2007

unas cosas que me gustan: parte 1

Al menos hoy traigo un espíritu positivo (y ahorita que lo pienso
no sé si sólo es el mio o habrá alguno ajeno que me esté acompañando)
Hoy se me ocurrió pensar en la cosas que me gustan, que disfruto,
y tal vez hacer una especie de lista o un recuento.
Y de lo que recuerdo ahorita:
Me gusta leer las canciones en inglés y las que me gustan más,
pues aprendérmelas.
Me gusta comer lechuga.
Jugar algunos juegos de video, como tetris, sokoban, greebles, megamanía, zombies ate my neighbors y bubble bobble (bueno, en fin...)
Hacer listas, por ejemplo de las cosas que tengo que hacer, las que quiero
conseguir y de las canciones que quiero “bajar”.
Buscar significados de las palabras que no entiendo.
Ver películas buenas, sobre todo en la pantalla grande.
Comer cosas (bueno: comida) deliciosas, de esas que hacen engordar.
Dormir.
Más aún: dormir abrazada de Pável (cuando no ronca, ja)
Bañarme y que dure un buen rato el agua calientita (¿y me considero ecologista de corazón?, lo siento…)
Caminar sobre el suelo húmedo después de la lluvia, y mejor cuando piso una losa floja de piedra que se hunde un poco a la que le queda agua
debajo, ¿me expliqué?

En fin, esta lista seguirá…

M.

16 enero 2007

Aburrida y quejumbrosa Extra

Te olvidas de mi, como hoy. Adivino dónde estás y lo que andarás haciendo, imagino que también, a ratos, pensarás en mi, aunque tal vez no y sólo estaré alucinando, haciéndome las ilusiones.

Ahora todos a mi alrededor hacen algo. Una línea blanca desciende del cielo, lo atraviesa de derecha a izquierda y se difumina como mis ilusiones y mis planes. Yo soy una espectadora pesimista, pero sobre todo: mediocre, inútil. No sé de qué sirvo pero aquí estoy. Tal vez estoy en este mundo como un extra en una película. Por lo menos no espanto (aún...), más bien paso inadvertida la mayoría de las veces. Ah, pero cómo me quejo yo sola. Y qué, a nadie le preocupa ni mucho menos le importa.
Tal vez un día me toque ser protagonista o interpretar un feliz papel, o uno más interesante.

Por ahora ya me aburrí (qué raro)

14 enero 2007

horrible


Hoy me vi
me vi desde afuera
y me di lástima…
…o algo así


¡Chale!, suena horrible y es patético, pero no por eso deja de ser verdad. Me la paso haciendo propósitos: ahora si ya desde mañana, desde el lunes, o ahora que empieza el nuevo año ahora si… Pero no, no hago nada, bueno: me hago pato.
Y no sólo ya me cansé de no cumplir lo que me propongo porque me revientan las promesas que no se cumplen, sino porque me preocupó lo que vi. Estuve viendo unas fotos y aunque sé o me imagino que a la mayoría de las personas (sobre todo vanidosas, claro está) no nos gusta vernos en las fotos, estoy conciente de que me veo mal,
o como 15 años más grande de lo que imaginaba. Tengo sobrepeso, odié mi peinado y mi postura es nefasta: parezco o estoy jorobada.
Tal vez exagero. No, no exagero, así fue de horrible. Por lo tanto voy a comer bien y sobre todo a hacer ejercicio y a mejorar mi postura, a ver si un ortopedista checa mis pies y mi columna (digo, y yo también pondré de mi parte). Quiero ser mamá, además de tantas otras cosas que quiero hacer y ser, pero para eso tengo que estar muy bien, “clean”, muy saludable y linda por fuera y por dentro. Para aguantar lo que venga, con el sistema inmunológico lo mejor posible y mis sentimientos en paz, feliz. Estoy con la mejor disposición, pero también con un miedo algo fuertecillo: al cambio, al fracaso, a que las cosas no salgan bien, a sufrir. Y bueno, el miedo no nos lleva a ninguna parte y al mismo tiempo nos ayuda tantas veces… en fin, de todos modos el que no arriesga no gana y el que sufre por anticipado no llega a ningún lado (esa me salió sin querer queriendo). Y con un hueco en la panza, la boca seca y las manos frías frías sólo de escribir esto, me despido por hoy? Adiós, adiós, adiós.

11 enero 2007

año nuevo

Bueno, ya ni tan nuevo. El 2007 está un poquitito usado.
Y yo con un chorro de propósitos, y esperando poder cumplirlos (o al menos la mitad)
Me gustó ese "tip", la recomendación de dedicarle unos pocos minutos al día a los pensamientos positivos: recuerdos, deseos, planes, hasta chistes: imágenes que nos provoquen una sonrisa... Tal vez puede sonar cursi, pero a veces hace falta un respiro de ese tipo para olvidarnos de la rutina, bajarle al estrés, segregar serotonina, dopamina o alguna "sustancia" que nos motive un poco en este mundo tan loquito.

08 diciembre 2006

que extraño

Qué bonito y qué feo a la vez es extrañar a alguien, o tal vez soy masoquista.
Lo único que tengo claro en este momento es que para escribir soy bastante mala.

Ésta ha sido una temporada rara para mi, a pesar de la bola de años que ya estoy cargando mi cabeza no puede estabilizarse, por decirlo de una forma: estoy confundida. Quiero tantas cosas y no puedo terminar ninguna (vaya, algunas, ni empezar…)

Mi corazón ha estado dando “vueltas”, anda como con insomnio, como inquieto, angustiado. Y yo ya no sé cómo calmarlo, cómo convencerlo de que después de la tempestad viene la calma. Creo que no me entendería, porque es como un animalito inquieto, ¿como un roedor?, parece, porque a veces se me quiere ir de las manos.

Ahora siento un suspiro crónico en mi pecho, es tan extraño. Es de esos sentimientos que hace ya un buen rato que no me pasaban.

¿examen de conciencia?


Cuando uno no se siente correspondido en esas cosas del amors es bastante tristón el asunto, no se haya uno (digo, es una manera vulgar o estúpida de decirlo, pero así es: se anda perdido o algo así)
Yo, si no me siento amorosamente satisfecha me voy a la goma un rato, me deprimo y cuando regreso de la depre, probablemente si sigo sin la atención suficiente busco y encuentro por lo menos una sonrisa diferente que me ilumine el alma. No puedo esperar tanto, así soy y como me dijeron por ahí, a veces uno tiene que pensar en su felicidad antes que en la ajena. Digo, no quiero sonar egoista, pero gran parte de mi vida he sido paciente y me he dedicado a pensar mucho en los demás, o si no es así: que se me demuestre lo contrario.

Mi verdadero yo, o mi yo más fregón no es tan estable, no tiene tanta güeva ni es tan paciente. Tampoco es tan ojeis: sólo es más aventurero, más movido y más alegre, ¿está mal?. Ese yo tiene la parte de mi que más me gusta y por alguna torpe razón, la que más he reprimido a lo largo de mis años.
Estoy analizando, estoy recordando sin detalle muchos momentos de mi vida y tienen que ver con momentos muy felices a los que les seguían situaciones melancólicas o tristes (y no tenían que ver conmigo, eran externas)
Digo, no quiero parecer ninguna mártir, y creo que a la mayoría de las personas nos pasan ese tipo de cosas, sólo que tal vez por mi personalidad las sentía como más fuertes, me pegaban más cañón.

En fin, ya pasó mi mini-catarsis.

30 noviembre 2006

caso penoso

Todo mundo podría burlarse de esta manera de discutir porque no tengo idea, no se cómo hacerlo: nunca aprendí. Siempre acabo sin saber qué decir, repitiendo palabras o frases a lo tonto: haciendo el ridículo porque no sé explicarme bien ni cómo defender una idea cuando ni siquiera yo misma la tengo clara.

en fin, en fin.

da igual

La verdad es que este blog, más que otra cosa es como un diario, tal vez el nombre de blogones tiene su raiz en "culebrones"... Escribo lo que siento, lo que me pasa, ni modo. Ya que tenga práctica, conocimiento, habilidad: si de casualidad llega ese día, intentaré escribir como debe ser. Creo que nunca es tarde para aprender, para ponerme las pilas, para leer mucho, en serio.
En fin, pido disculpas (si hay necesidad de ello para alguien que de casualidad pase por acá, le de por leerlo y le parezca penoso o algo asi...)

adiosín.